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viernes, 13 de enero de 2017

RELATO BREVE/SHORT STORY

LOS JUEGOS ERÓTICOS DE LAS FIESTAS DE PIJAMA: ¿AMOR VERDADERO O SÓLO DESEO?


En la universidad estudiaban todos la carrera de Física, eran compañeros de aula  y habían formado un grupo muy cerrado de amigos. Marisa y Carlos se llevaban fatal, tan mal, que cuando quedaban, hacían dos salidas distintas para que no se encontrasen.

Llegó el cumpleaños de Jorge, un chico que lo celebraba siempre en su casa. Duraba toda la tarde y la noche, hasta las nueve o diez de la mañana. Ese, era el único día que conseguían que hubiese paz entre todos.

Después de clase, fueron a su casa, había preparado una gran fiesta, pero nada de drogas. Jorge sabía muy bien que atacaban al cerebro y no quería saber nada de ellas.

Escucharon música, bailaron y decidieron hacer entre ellos un juego erótico después de ponerse el pijama. Habían preparado una ruleta con peticiones. Una, era darse dos besos, otra darse la mano y otra darse un beso de tornillo, no importaba si era chicos con chicos o chicas con chicas.

Accedieron todos a jugar, el anfitrión  empezó a girar el péndulo y empezaron a caer besos. A Carmen le tocó uno en plena boca con Daniela. Se levantaron las dos y se dieron, muertas de vergüenza, un ligero pico. Uno de los amigos dijo:

-  Un piquito no, debe durar por lo menos un minuto. No pasa nada, estamos entre amigos.

Las dos niñas lo hicieron rojas como un tomate. Otro de los asistentes le dijo a Marisa que le tocaba a ella. Le tocó la ficha “beso de tornillo”. Éste, aposta, llevó controlando el impulso, lo suficiente para que tocase a Carlos, se negó rotundamente hasta que lo hizo.

Los dos jugadores se dieron un apasionante beso. Sintieron una magia muy especial que anularon las tensiones entre ellos. La novia de Carlos, Cecilia, les miraba de reojo con mucho celo.

Al día siguiente, volvieron todos a sus casas, era sábado. Cecilia recibió un SMS de su novio rompiendo con ella, explicándole que se había enamorado de Marisa, pero ella no quería salir con él, bajo ningún concepto. Era novia de Jorge y no quería hacerle daño.

-  No puedes salir con tu novio queriéndome a mí – le recriminó Carlos.

-  No voy a salir contigo, no te canses -  lo contestó Marisa  -  además, te besé bajo los efectos del alcohol.

Volvieron todos a la rutina de su vida. Carlos utilizó la estrategia de su nuevo amor para volver con Cecilia, le dijo que lo sentía mucho, que estaba borracho y que la quería a ella.

Las relaciones sentimentales de nuestros protagonistas fueron muy tormentosas. El recuerdo de aquel beso siempre planeaba sobre su memoria y dificultaba sus sentimientos.

Después de muchos años, en una reunión de antiguos alumnos, Carlos y Marisa, divorciados los dos, volvieron a repetir una vez más, aquel beso de tornillo, empezaron a salir y a recuperar el tiempo perdido.


(FIN)

lunes, 9 de enero de 2017

RELATO BREVE/SHORT STORY

Al final resulta que el cumplidor de sueños solo funciona con esfuerzo y dedicación


Encima de la colina estaba aquella  maltrecha casa. En ella habitaba una madre y sus tres hijos.

Eran pobres, tanto que algunas noches  sólo cenaban una hogaza de pan sentados alrededor de una mesita. La  vela situada encima, alumbraba sus  rostros malogrados y extremadamente delgados.

La mujer estaba enferma, así que el único dinero que entraba era el que traía Jonás de la venta de sus pinturas. El muchacho dibujaba muy bien y anhelaba cada día traer dinero suficiente  para que sus dos hermanitos no pasasen frío por la noche.

Todas las mañanas, los tres salían muy  temprano para ir al colegio atravesando un largo sendero. Sus desgarradas ropas eran motivo de burla de sus compañeros y Jonás se ponía muy triste.

Un día, al regresar, nuestro amigo rompió a llorar mientras atravesaba el sendero, pero un fuerte estruendo rompió de golpe su llanto y una voz dijo:

-   Jonás, si quieres que se cumplan tus sueños, al llegar a casa cada tarde, pinta un cuadro y ven al sendero con él.

-   ¿Quién,... quién eres? – preguntó el niño.

-   Soy el cumplidor de sueños, vivo aquí desde hace más de quinientos años. Haz lo que te he dicho, pero recuerda, no dejes de pensar en lo que quieres conseguir.

Él le obedeció y las ganancias fueron cada vez mayores. Todo el mundo quería comprar sus cuadros.

Con el dinero que había conseguido  compró medicinas para su madre, ropa para todos, e incluso, se podía permitir pagar el alquiler de  una casita en el pueblo.

Un buen día, un chico descubrió su secreto y empezó a hacer lo mismo no consiguiendo fruto alguno. Muy enojado preguntó a Jonás:

-   ¿Por qué yo no hago realidad mis sueños?

A lo que éste respondió:

-   Muy sencillo. Tu no eres constante en tu tarea y el cumplidor de sueños sólo ayuda a los que trabajan mucho en lo que desean.


(FIN)

RELATO BREVE/ SHORT STORY

Las estafas del sexo oral telefónico: ¿un trabajo realizado por placer o necesidad?


Julieta perdió su trabajo y se dispuso a empezar la búsqueda activa. Ella era muy pudorosa vistiendo. Llevaba siempre faldas largas hasta los tobillos y jerseys de cuello vuelto. Nunca sonaba el móvil a pesar de que enviaba muchos curriculums a las distintas ofertas.

Ahí estaba, era una llamada de teléfono, habían llamado al fijo. Cogió su inalámbrico y contestó:

- ¿Está usted trabajando actualmente? – preguntó una chica con voz muy amable.

-  No, estoy buscando actualmente -  contestó ella muy contenta.

Concertaron una entrevista y acudió vistiendo de su forma habitual. Entró por la puerta. El jefe de la auxiliar de recursos humanos le hizo un gesto a la misma para que entrara en su despacho.

-  Ésta no sirve – dijo el directivo – va vestida como una monja, el cliente la va a echar para atrás en cuanto la vea.

-  Hay que cubrir el servicio mañana mismo -respondió la trabajadora-. La contrato, hablo con el dueño de la empresa y cuando pase un mes, le damos la no superación de periodo de prueba. Así tendré tiempo de encontrar a otra que sirva.

- Como quieras – dijo el superior– pero que no sospechen que delinquimos...

Llamaron a Julieta y le realizaron unas preguntas para no dar el canto. Le dijeron que el trabajo era en una línea erótica, tipo 806. Era para tener relaciones sexuales y morbo por el teléfono. Le comentaron que empezaría al día siguiente, de ocho de la tarde a doce de la noche. Lo cogió sin pensárselo dos veces.

Ella estaba casada con Mario, un chico que estaba en paro desde hacía más de un año. Le contó las funciones de su nuevo empleo y no tuvo más remedio que asentir. Hizo un leve gesto con la cara para indicar a su amada que estaba de acuerdo.

Llegó su primer día, el propietario la miró extrañada de arriba abajo.

-  Invéntese usted un nombre caliente -le ordenó.

Le dieron unos auriculares y recibió  su primera llamada.

-  Hola – dijo ella con voz muy sensual -  me llamo Robina celeste ¿Y tú, amor?, ¿cómo te llamas?

Y empezó una relación muy obsesiva con el chico que le llamaba todas las noches y duraba el sexo telefónico más de dos horas.

Mario se sentía fatal. Tenía que aguantar. Necesitaban la nómina para poder vivir. Se sentía muy mal por tener que compartir al amor de su vida. Sentía incluso celos, pero se callaba, muy a su pesar.

El romance de la línea duró tan sólo hasta principio de mes, cuando le llegó la factura de Telefónica al emisor, quinientos cincuenta euros.

Sauro, que así se llamaba el novio oral, averiguó la dirección de la operadora y se presentó ante su puerta. La aporreó con mucha potencia. El marido se apresuró a abrir pensando que era el portero para anunciar una desgracia, entonces, entró el engañado a la fuerza y se metió hasta el salón. Muy enfadado, el robusto hombre se enfrentó a Mario y le sacó una pistola. Gritó:

-  La sucia de su mujer me ha estafado. Debe usted pagarme mi factura o le meteré tres tiros a bocajarro.

El propietario de la casa bajó la cabeza y se dirigió al cajero automático con el otro detrás apuntando con el arma. Le dio el dinero y subió a su casa pensando muy apenado:

-  Encima de cornudo, apaleado.


(FIN)